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Woman suffering from bellyache. Cropped portrait of girl walking outdoors and keeping hands on stomach. Stomach ache concept

¿Qué son los dolores de entuerto?

¿Has oído hablar de “dolores de entuerto” en mujeres, pero no comprendes qué son? Se llama así a las molestias que causa el útero en el momento en que una madre ya ha dado a luz.

Cuáles son las causas de los dolores de entuerto y cómo tratarlas.

¿Qué son exactamente los dolores de entuerto?

Muchas madres han experimentado estas molestias sin comprender su causa, dando por hecho que son unos de los tantos dolores de la maternidad. Si ya has sido madre o darás a luz por primera vez, comprender los dolores de entuerto te ayudará a conocer mejor el funcionamiento de tu cuerpo.

Los llamados dolores de entuerto son contracciones que realiza el útero en el posparto, es decir, después de que una madre ya haya dado a luz. Esta respuesta fisiológica del organismo tiene el objetivo de “limpiar” el útero: elimina restos de placenta, coágulos, líquido amniótico o cualquier elemento que pudiera originar una hemorragia o infección.

Los dolores de entuerto cumplen también con la función de restaurar el tamaño original del útero, su forma previa al embarazo. A este proceso se lo llama involución del útero.

¿Cómo se originan?

Se producen cuando el cuerpo libera en la sangre la hormona llamada oxitocina. Esta hormona es la responsable de generar dos procesos muy importantes en tu cuerpo:

  • Provoca las contracciones del útero necesarias para que el cuello del útero se dilate y permita la salida de tu bebé
  • Activa la secreción de la leche al instante en el que el bebé succiona el pezón.

¿Los dolores son intensos? ¿Duran mucho?

Los dolores de entuerto son intensos al principio y van disminuyendo en intensidad, frecuencia y duración durante el transcurso de la semana posterior al parto – entre siete y diez días. Es un dolor agudo, pero de poca duración. Para aliviarlos, es posible utilizar técnicas de relajación en lugar de recurrir a analgésicos, ya que estos están bajo prescripción médica.

La percepción del dolor de los entuertos puede variar de una mujer a otra, porque cada mujer tiene diferentes características y necesidades: según el tipo de parto que ha tenido, si la madre da el pecho, si el bebé es muy grande, si ha tenido un hijo o más en un mismo parto, si es madre primeriza o ya ha tenido otros partos, etc.

A partir del segundo parto, los entuertos suelen ser más intensos porque el útero va perdiendo elasticidad. Como le cuesta más recuperar su forma y tamaño normales, necesita contraerse más.

También el acto de dar el pecho puede suponerte molestias mayores en futuros embarazos. Como tu cuerpo libera la oxitocina para estimular la salida de la leche, a la vez provoca las contracciones.

Ten en cuenta, pues, que la duración y la intensidad de los dolores dependerá de la recuperación natural de tu cuerpo.

No debes alarmarte, tan solo debes tener paciencia y esperar a que desaparezcan en unos días. Pero siempre es recomendable consultar con un profesional para hacer un seguimiento de tu evolución tras el parto.

Los entuertos son normales y es una función natural del cuerpo que previene complicaciones posteriores al parto.

Cómo aliviar los dolores de entuerto

Para mitigar los dolores de entuerto te pueden ser útiles estos consejos.

Masajear despacio el bajo vientre en los intervalos entre cada entuerto. Con los masajes se favorece la contracción, haciéndola más suave y ayudando a que el útero recobre su tamaño normal más pronto.

Ir a orinar con frecuencia en las próximas horas después del parto. Incluso aunque no tengas necesidad de hacer pis. ¿Por qué? Porque tener la vejiga llena dificulta las contracciones uterinas. Ir a hacer pis, entonces, te permite  facilitar la recuperación de tu útero.

Aplicar calor sobre tu vientre con una manta eléctrica o almohadilla; puede ayudarte a calmar el dolor.

Cambiar de postura para encontrar la que te ayude a alivar las molestias. Por ejemplo, puedes probar una postura boca abajo con una almohada debajo del vientre.

Tomar analgésicos, pero solo si te lo indica tu médico. Si no puedes soportar el dolor, consulta con tu especialista, ya que es mejor esto que automedicarte.

Realizar ejercicios mediante fisioterapia. Si sientes que las molestias no se van con el tiempo, siempre puedes acercarte a una clínica de fisioterapia, donde sabrán escoger los ejercicios adecuados para aliviar tus dolores.

La fisioterapia es una especialidad que se encarga de corregir la postura corporal o tratar lesiones, pero también cuenta con técnicas para restaurar tu salud tras el parto, e incluso te puede ayudar a recuperar tu figura.

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